No es locura, es indigencia

Extraído de nogracias.eu

A comienzos de la década de los 80 Nueva York comenzó a llenarse de personas que fueron progresivamente perdiendo todo lo que tenían. La desindustrialización del país por la incipiente deslocalización de las multinacionales y la falta de políticas sociales les obligó a optar entre refugios y albergues o la calle. Y muchos de ellos rechazó la “ayuda” oficial: la calle se llenó de personas sin techo.

El alcalde demócrata de Nueva York, Ed Koch, decidió poner en marcha una iniciativa para invisibilizar a los indigentes. Y para ello contó con la inestimable colaboración del psiquiatra sevillano Luis Rojas Marcos, que había sido jefe de investigación en el Hospital Bellevue. La iniciativa se conoció como Proyecto H.E.L.P (Homeless Emergency Liaison Project), y consistía en realizar redadas de patrullas medicalizadoras callejeras, compuesta por psiquiatras, trabajadoras sociales y enfermeras -equipo de ‘santos’, en palabras del alcalde Koch-, para limpiar las aceras de indigentes.

En 1988, como respuesta a esta iniciativa, un grupo de activistas que decían pertenecer a un “movimiento de liberación de supervivientes de la psiquiatría” divulgó una nota por las calles de la ciudad de los rascacielos. El pasquín es una apología de la resistencia ante la omnipresencia de la psiquiatría y su concepción coercitiva de la libertad individual. No tiene desperdicio y por eso la reproduzco íntegramente.

NO TIENES POR QUÉ ESTAR LOCO PARA ACABAR EN BELLEVUE. PARTICULARMENTE SI ERES UN SIN TECHO

1) No tienes por qué estar loco para no tener dónde vivir en la ciudad de Nueva York, especialmente si eres pobre.

Reseña de La Nao de Brown, de Glyn Dillon

reflexion sobre la nao de brown_primera vocalNo suele haber muchos cómics que escojan el sufrimiento psíquico como eje central de sus narraciones. La Nao de Brown (Norma, 2013) rompe con esa tendencia, pero lo cierto es que decepciona.

Quizás estas líneas deberían llamarse “reflexión”, más que “reseña”. En cualquier caso, la lectura de esta obra pone sobre la mesa algunas cuestiones a las que nunca está de más dar algunas vueltas.

Comencemos por distinguir aspectos puramente formales. El componente gráfico del cómic es impecable. La narración secuencial funciona. La estructura del guión está cuidada y ofrece varias capas de lectura, incluyendo además una historia —tomando un personaje de la serie de anime que fascina a la protagonista (Nao)— dentro de la historia principal. Sin embargo, y desde un punto de vista personal, la obra tiende a complejizarse de manera gratuita, ofreciendo un desenlace final que parece encajado a martillazos, que definitivamente y tras un par de lecturas no comparte el ritmo de toda la historia previa. Aunque sé de los numerosos matices que acompañan al término, creo que podemos hablar de un tebeo postmoderno… Con ello quiero decir que tiene una parte de artificio gratuito e impostado, de ejercicio estilístico que escinde las páginas que tienes entre las manos de cualquier realidad que podamos conocer.

Y aquí, como no podía ser de otra manera, entra la crítica al tratamiento que se hace de la salud mental. La historia se presenta en clave de relación amorosa: chica parcialmente solitaria, ilustradora, menuda, aficionada a los juguetes, hipersensible y con un supuesto trastorno obsesivo-compulsivo que no se explica en ningún momento (pero que se menciona en la contraportada y la reseña editorial) entabla relación con un reparador de lavadoras alcohólico y erudito que se parece físicamente a uno de los personajes favoritos de la protagonista. ¿Es original el planteamiento dentro del universo del cómic?. Sí, en parte al menos. Pero más allá del valor estético y literario, los lectores deberían plantearse qué hay de veraz en lo que están leyendo (dado que la historia se presenta de forma realista, no se ambienta en ningún mundo imaginario y sus personajes son relativamente cercanos – aunque no conozco a trabajadores de jugueterías de diseño, como lo es la propia Nao).

Antipsychologicum. El papel de la psicología académica: de mito científico a mercenaria del sistema.

Os dejamos con un clásico publicado por la editorial Virus en 2006,  coordinado por José Luis Romero Cuadra y Rafael Álvaro Vázquez.

Antipsychologicum

Este es el índice:

Psicología y sociología. Hacia una cooperación necesaria

Fernando Álvarez-Uría

El paradigma del control social en los orígenes de la psicología

Óscar Daza Díaz

De la crítica al academicismo metodológico: líneas de acción contra los desalojos sociocríticos

Ángel J. Gordo López

Aprehender nuestra historia: Las aportaciones de la antipsiquiatría vistas desde la contrapsicología

Josep Alfons Arnau (Jau)

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