Xixón Voices

Os dejamos con una ponencia que tuvo lugar el pasado viernes 19 de septiembre (2014) en Madrid, dentro de una jornada donde se abordaron filosofías y estrategias de afrontamiento de las alucinaciones auditivas desde una perspectiva ajena al modelo psiquiátrico convencional y que apuesta por el apoyo mutuo.

En este audio, la ponente (Patricia Rey, persona diagnosticada y activista) cuenta su experiencia con Xixón Voice, el primer grupo español en adscribirse a Hearing Voices Network. Habla de su experiencia, de la forma de organizarse que tiene el grupo, de sus retos y motivaciones… en definitiva, de cómo se han conformado como una pequeña gran resistencia en mitad de la hostilidad propiciada por la manera en la que esta sociedad gestiona la salud mental.

Podéis usar también este enlace para descargar directamente el archivo.

Reseña de “Bipolar, memorias de un estado de ánimo”, de Terri Cheney

bipolar-memorias-un-estado-animo_primera-vocalEsta va a ser una reseña corta. Y contundente.

Este libro es malo. Y lo es desde cualquier lugar que se le mire. Por un lado contiene páginas enteras de clichés y un exhibicionismo empapado de mal gusto. Por otro lado simplemente está mal escrito. Planteado como un puñado de recuerdos que reflejan distintos y relevantes estadios de la “enfermedad” de la autora, esta se dedica a ofrecer al lector pasajes desgajados con un estilo cercano al del diario. No cabe duda de que esta mujer lo ha pasado mal y de que en los cursos de escritura creativa a los que ha acudido regularmente (tal y como indica en varias ocasiones) ha adquirido algunas herramientas que le permiten expresarlo con cierta soltura. En momentos muy específicos del libro hay metáforas y descripciones que realmente aproximan al lector el dolor psíquico y su esquiva naturaleza, pero quitando esos breves retazos, el resto de la obra solo ha conseguido despertar la indignación de quien escribe estas líneas.

Las personas que estamos diagnosticadas con algún tipo de enfermedad mental no necesitamos libros como este. Necesitamos relatos que ayuden a construir conocimientos colectivos, vivencias que estimulen nuestra lucha por alcanzar cada vez mayores cotas de salud y autonomía, historias que sean nuestras, y que por tanto cumplan una labor absolutamente desestigmatizadora.

El cuento del gato, de Phil Thomas

el cuento del gato_primera vocalEra una tarde soleada de septiembre, uno de esos días que te hacen creer que nunca volverá a haber otro invierno. Mientras estaba de pie en la puerta, con la trabajadora social autorizada y el médico general, el calor del sol me quemaba la espalda. El último sitio en el quería estar aquel viernes era haciendo una valoración de salud mental, pero la trabajadora social de guardia me llamó esa mañana, y ahí estaba yo. Habíamos estado llamando a la puerta durante cinco minutos. Sabíamos que estaba dentro; las llaves estaban puestas por dentro en la cerradura. Pero él se negó a contestar. Tratamos de llamarle por teléfono y eso le hizo acercarse a la puerta. Le dijo a la trabajadora social que “se jodiera” y eso fue todo. Volvió dentro, cerró la puerta y no iba a cambiar de opinión. Y ahí estábamos de pie en el umbral, en una tarde de septiembre hermosamente cálida, llamando resignadamente a su puerta y pidiéndole que hablara con nosotros. Esto continuó durante los siguientes cinco minutos más o menos, y durante todo este tiempo yo tenía la sensación de estar siendo observado. Miré a mi alrededor. ¿Estaría espiándonos desde detrás de las cortinas de la planta superior? No. No parecía que hubiera nadie allí arriba. Miré a mi alrededor, inquieto. ¿Por qué estaba siendo tan aprensivo? Estábamos bajo control. La policía estaba escondida discretamente, fuera de la vista, en un camión a la vuelta de la esquina. Miré nuevamente a mí alrededor. Nada…, pero no, estaba equivocado. Allí, a la sombra de un viejo y polvoriento seto de ligustro, un par de ojos verde topacio me estaban taladrando.