Las opresiones en la psiquiatría institucional. Derechos y salud mental. Ciclo de charlas.

Aunque no sea la tónica habitual de Primera Vocal, esta entrada está destinada a difundir las dos jornadas de charlas que van a tener lugar dentro de poco en Madrid, concretamente los días 21 y 28 de abril. Podéis encontrar toda la información en los carteles.

Queremos destacar que ambos temas (“Incapacitaciones y tutelas de adultos” e “Ingresos forzosos”) son cuestiones centrales en la precaria relación que guarda la salud mental con el cumplimiento de los derechos de las personas diagnosticadas. Ponemos de manifiesto nuestro agradecimiento al compañero que las ha promovido y organizado, y animamos a todas aquellas personas que puedan a acudir con el objetivo de formarse y reflexionar sobre una de las zonas más oscuras del tratamiento psiquiátrico.

En España una regulación lábil y algo ambigüa en el derecho sanitario —que suele otorgar un poder de autoridad, instituido pero sin apenas contestación social, a los profesionales médicos—. Dicha regulación permite a día de hoy ingresar forzosamente en hospitales o en psiquiátricos y privar de libertad sin las suficientes garantías a un usuario, incluso de manera preventiva o innecesaria, sin que además se deriven consecuencias de ello.

Parece raro que una persona con problemas crónicos de salud mental no relate haber sufrido alguno o varios ingresos involuntarios a lo largo de su vida, por lo que, más allá de la idoneidad o circunstancia de cada caso, parece pertinente plantearse algunas cuestiones sobre los derechos reales del sujeto ingresado, las posibles prácticas críticas que impliquen el menor daño individual en la práctica clínica o las experiencias de encierro por las que que atraviesa el afectado en primera persona. Asimismo, parece una buena oportunidad para debatir, en la medida de lo posible, sobre otras prácticas clínicas coactivas que aparecen de manera subordinada tales como contenciones, medicaciones forzosas, electroshocks, etc.

Esta charla está organizada y apoyada por individualidades psiquiatrizadas y tuteladas en lucha junto con los siguientes colectivos y asociaciones:  Asociación de Estudiantes Noam Chomsky, Primera Vocal, Locomún, AEDAT.

Con la participación de Laura Martín López-Andrade, psiquiatra, miembro fundador de la Revolución Delirante; Ana Carralero, colectivo Locomún, presentando la campaña 0Contenciones; Alberto Barrio, superviviente de la psiquiatría y Antonio Victoria, abogado.

Psiquiatría y autogestión. Entrevista a la Xarxa GAM

Entrevista incluida en el segundo número de la revista Locomunal. Este segundo número está centrado en la temática de la autogestión de la salud y en él tiene cabida la psiquiatría. Se publicó en febrero del 2018 y estuvo a cargo de Xavi López.

Las redes de apoyo mutuo tienen muchas caras y aspectos. Algunas duran más que otras, algunas forman parte de las instituciones públicas, mientras que otras tratan de mantenerse lo más cerca posible de los métodos de autogestión. Hoy hablamos con María y con Joan, dos personas que han pertenecido a la Xarxa GAM, grupo de apoyo mutuo de personas psiquiatrizadas con vocación autogestionaria que inició su camino en el universo de la Cooperativa Integral Catalana y que a día de hoy perdura de una forma más informal.

(Revista Locomunal): ¿Qué entendéis por personas psiquiatrizadas? ¿Creéis que el sistema psiquiátrico es una cortina de humo que esconde problemas socio-económicos, políticos, de género…?

(María): Cuando montamos el grupo, el criterio era bastante práctico. Si habías pasado por la consulta del psiquiatra y habías salido con un diagnóstico y con medicación se consideraba que estabas psiquiatrizado. Pero sí, es cierto que el término tiene la connotación de algo pasivo, una cosa que te aplican. En esto se parece al género.

(Joan): No creemos en la enfermedad mental. Creemos en la diversidad mental. Y la diversidad mental, en muchas ocasiones, es una subversión de la normatividad. Entendemos que los sufrimientos humanos se dan sobretodo en sociedades occidentales. Y aquí hay causas políticas, sociales y ambientales. Estamos influenciados de mil maneras por el cine, los medios de comunicación, los anuncios, las teleseries… En otras sociedades donde no se da una parecida manipulación del ser humano, no pasa igual. Las sociedades precolombinas tenían la ayahuasca, con la que se pretendía llegar al delirio, que se consideraba una iluminación, como en el Tíbet es llegar al Nirvana: tenía una explicación. Había una aceptación social y política de los comportamientos que se salen de la normatividad. La psiquiatrización es una imposición sobre la diversidad.

Hegemonía y asco en Salud Mental: La historia de Bruno

A veces hay cuestiones sobre las que es especialmente difícil ponerse a escribir. Nos sentamos, dialogamos, tomamos notas… y nunca llega el momento oportuno de redactar el texto. No puede llegar porque toda abstracción crítica ha sido enterrada bajo una tonelada de indignación. Puedes creer que quizás haga falta dejar pasar unos meses, templar el ánimo, pero no: volvemos a abrir el enlace que lleva al vídeo de “La historia de Bruno” y comienzan a hacer acto de presencia los primeros dolores abdominales, el ritmo cardiaco se acelera ligeramente y los dientes se aprietan. Es el asco, recorriendo el cuerpo de parte a parte.

Por todo lo dicho en el párrafo precedente, este vídeo no irá acompañado de un análisis pormenorizado. Además, creemos que su planteamiento es tan falaz y pueril que no hace falta. Basta conocer a cualquier persona que sufre psíquicamente y que ha pasado por algún tipo de episodio psicótico para darse cuenta de la dimensión del embuste. Es propaganda reduccionista, y como tal debe de ser respondida:

1) El tono general del vídeo es demencial. No hay adjetivos suficientes: paternalista, infantil, casposo, cutre, empalagoso, etc. La mezcla de banda sonora, dibujos y voz en off es hiriente, sobre todo si tenemos en cuenta de que se está hablando de “esquizofrenia”.

2) Todo el vídeo es un ejercicio ideológico, no tiene nada que ver con un intento pedagógico o divulgador. Es una justificación de un determinado modelo psiquiátrico, el biologicista, a la caza de visitas en Youtube.

Una vez más, a falta de pruebas objetivas que permitan un diagnóstico en salud mental (al menos son honestos y al pobre Bruno le diagnostica un psiquiatra bonachón a las bravas, tal y como sucede en cualquier consulta), se hace pasar una hipótesis por verdad objetiva.

La secuencia, en tanto que propaganda oficial, es necesariamente rudimentaria:

Persona A sufre un episodio > Dicha persona es diagnosticada de una enfermedad crónica (esto es: incurable) > Hay unas pastillitas mágicas que van de maravilla > La persona A deja de tomarlas (pese a que no parece haber razón para ello, pues le quitaban todos los síntomas molestos) > Como consecuencia de esa decisión, vuelve a empeorar, el episodio esta vez es más grave y su familia lo pasa fatal > La persona A necesita ir a un centro de reeducación para que le quede claro que está enfermo de por vida y que tiene que drogarse hasta las cejas > Todo va bien, todo funciona, todos sonríen.

Subscribe to RSS Feed

Uso de cookies

primeravocal.org utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies