Seminario Antipsiquiatría, de Carlos Pérez Soto (II)

Sesión 2. Martes 23 de Agosto del 2011.

Vamos a comenzar, hoy día vamos a estar menos tiempo reunidos, porque faltan grandes cosas en este país y entonces es bueno, es necesario, que estemos todos en eso. Voy a hacer una hora como sesión, de tal manera que todos podamos después llegar al inicio del gran paro nacional que empieza hoy día, parte del instructivo es salir a expresarse a las calles desde las ocho de la noche, entonces ojalá que podamos, cada uno, ir a donde cada uno vive, acá también se está discutiendo si hacer una ocupación del Arcis hasta mañana, o alternativas un poco más radicales, cada uno tiene que ponerse en la medida en que considere su disposición, ahí hay que respetar todo el espectro de disposiciones a la lucha que se den. Entonces por eso, voy a hacer solamente una hora, a las ocho y media, habitualmente deberíamos tener una pizarra donde escribir cosas y además deberíamos terminar más o menos a las nueve, ahora lo vamos a hacer un poquito más breve.

Una primera cuestión antes de empezar sistemáticamente con el plan que habíamos descrito la última sesión es que me importa abordar un asunto súper concreto, súper como contingente, pero absolutamente necesario. Yo lo planteé la vez pasada: ¿cómo estamos por casa?, ¿cuál es nuestra  relación de cada uno de nosotros con la psiquiatría, con el discurso psiquiátrico, con la medicalización psiquiátrica? Esa es la primera pregunta que hay que hacerse, ¿hace cuánto tiempo tomé ritalín?, ¿estoy dispuesto a tomarlo de nuevo? Es súper importante abordar esa cuestión como persona común… y uno no es uno solo, uno es sus hermanos, ¿cuántas pastillas está tomando mi mamá?, ¿cuántas pastillas está tomando mi polola? Esos temas hay que abordarlos, entonces quiero decir un par de cosas sobre eso en la medida en que son necesarias, en la medida en que son más o menos urgentes, referente a toda la argumentación sistemática y de fondo.

El problema concreto de nuestra relación con el discurso psiquiátrico hoy en día, son los fármacos, ese es el problema. Comparado con la intervención farmacológica, hasta los psicoanálisis más agresivos, son relativamente inocuos. Estamos aquí entre la espada y la pared; por un lado una enorme cantidad de presiones, presiones para pagar el crédito universitario, presiones a pasar todos los amos a pesar de que estamos todos los días en paro, presiones porque mi papi se está separando de mi mami, presiones porque mi hermano chico ahora es la estrella de la familia y a mi ya no me inflan, presiones por todos lados, entonces frente a esas presiones en que a veces los jóvenes están afectados directamente, así «cómo te está yendo en la universidad», o indirectamente, porque los papás no se aguantan entre sí, frente a estas presiones ¿que uno puede decir? Bueno pololee, tenga amigos, juegue a la pelota, claro, pero ¿si eso no es suficiente? porque tenemos metido en la cabeza la idea de «urgencia psiquiátrica», que es una de las tantas ideas que vamos a desmontar: no hay urgencia psiquiátrica, a nadie le pasa, de un día para otro que quiere tirarse por la ventana y el 99,9% de los chicos que dicen que se van  a tirar por la ventana, no se tiran por la ventana. La idea de urgencia psiquiátrica que ha sido extrapolada desde la urgencia médica, no cierto, tengo la clavícula afuera y viene un médico y me atiende de manera urgente, esa cuestión, en el ámbito del comportamiento y de la vida mental, simplemente no existe. Primera cuestión: no hay ninguna situación que tenga que ver con el comportamiento o con la vida mental que sea urgente, en el sentido de un día para otro, si no es ahora, me mato; lo que existe es un discurso en torno a eso, existe el discurso de la urgencia, existe el discurso del «brote psicótico», existe el discurso del suicidio, los pacientes psicológicos y psiquiátricos han aprendido a presionar a sus terapeutas bajo la amenaza del suicidio.

No se trata de no creerle a una persona que dice que se va a matar, de lo que se trata es de tener conciencia de que lo más probable es que no lo haga y que lo que quiere decir es otra cosa, eventualmente en una amenaza de suicidio no se trata de decir «no te creo que te vas a matar», y ese no es un problema psicológico o psiquiátrico, pero la actitud frente a alguien que está en una situación extrema es acogerlo, comprenderlo, abrazarlo, conversar, no es necesario ser psicólogo para hacer esas cuestiones, entonces, ¿cuál es el asunto? El asunto es que no hay ningún remedio médico para las urgencias psiquiátricas, en general, los remedios de tipo médico para las urgencias psiquiátricas agravan el problema, lo agravan sobre todo aplazándolo, aplazando el problema a otro espacio en que finalmente resulta más grave que en el principio, entonces, uno, no hay urgencias psiquiátricas, otro, aunque las haya, no hay remedios de tipo médico para las urgencias psiquiátricas [interrupción en la clase debido a la entrada de una pizarra a la sala para uso del profesor por parte de funcionarios de la Universidad]

Entonces, «mi hermano tiene en este momento la intención de tirarse por la ventana», usted, cierre la ventana, abrácelo, converse con él, espere que pasen tres, diez horas y se le pasará… insisto, primero: contener el discurso de la urgencia, pero no creerlo y, segundo, en ningún caso, incurrir en la idea de que un fármaco puede resolver la urgencia, ni resolverla, ni aliviarla, ni aplazarla.

¿Qué es lo que ocurre con los fármacos que se llaman de última generación?, ¿qué es lo que ocurre con el «desbalance químico»? Porque esa es la retórica a la que estamos amarrados, como si fuera la última retórica científica demostrable, sepan: no hay ninguna evidencia de que haya algo así como un desbalance químico espontáneo producido por situaciones de comportamiento o por ideación psicológica, no hay ninguna evidencia psicológica de «desbalance», no hay evidencia que confirme la idea que una forma de comportamiento se expresaría en desbalance. Ahora estoy diciendo las conclusiones, después vamos a ver por qué estas conclusiones más sistemáticamente. No sólo eso, no hay ninguna estandarización de qué sería el equilibrio químico del cerebro. Busquen en toda la literatura y en ninguna parte va a encontrar cuánta serotonina debe que tener la gente, no hay. Entonces noten que no está establecido qué es lo normal, o el equilibrio, y sin embargo, se habla de desequilibrio. ¿Por qué no está establecido cuando es el equilibrio? Porque resulta que los neurotransmisores se producen y se absorben en el sistema nervioso y entonces aumentan y disminuyen. No hay ninguna manera de medir directamente la cantidad de neurotransmisores de un tipo o de otro, presentes en el cerebro, en tiempo real en una persona común y corriente. No hay manera de medir el equilibrio químico. El equilibrio químico además no está establecido y no habiendo manera de medirlo y no estando establecido en qué consiste el equilibrio, el discurso psiquiátrico está lleno de la idea de desequilibrio.

Sin embargo, al revés, es obvio que si uno consume pastillas que contaminan el sistema nervioso se va a producir un desequilibrio, lo que nos consta en este caso, es que estamos administrando una pastilla que inhibe o excita determinados neurotransmisores, entonces, piensen la situación, que es como curiosa: no podemos establecer qué es el equilibrio, no hay manera de medirlo ni de saber en que consistiría, sin embargo, sí podemos saber que un pastilla produce desequilibrio, ¿por qué podemos saber? porque nosotros estamos introduciendo el desequilibrio, es decir, no tenemos que probar que hay equilibrio, eso es una hipótesis: «usted está funcionando, sí, ah entonces está en equilibrio», ahora podemos hacer una hipótesis razonable: «le acabo de dar una pastilla que inhibe o altera sus neurotransmisores, le apuesto que ahora está en desequilibrio». Los fármacos que afectan el sistema nervioso no corrigen desequilibrios bioquímicos, es exactamente al revés: los producen. Se produce un desequilibrio bioquímico y eso tiene ciertos efectos, voy a enumerar efectos a seguir.

¿Que es lo que se puede observar primero como hipótesis razonable y luego de acuerdo a los datos disponibles? Lo que se puede establecer es que dado el desequilibrio, el sistema nervioso tiende a recuperar su situación de equilibrio, tiende a recuperar la situación anterior, sea de equilibrio o no. Entonces, cuando uno se toma una pastilla que afecta el sistema nervioso, se produce un desequilibrio, eso tiene ciertos efectos, cuando se pasa el efecto, el sistema nervioso tiende a recuperar sólo, independientemente da la pastilla, tiende a recuperar el equilibrio, pero cuando tiende a recuperar el equilibrio eso también tiene efectos. Voy a decirlo de nuevo, las pastillas que afectan el sistema nervioso tienen efectos cuando se consumen y tienen efectos después de que han sido consumidas, cuando son absorbidas, cuando uno las tira por la orina, tienen otros efectos, que son consecuencias del efecto que habían producido.

¿Qué es lo que hacen las pastillas que se llaman antipsicóticos y antidepresivos?, como diremos después, el nombre de «antipsicóticos y antidepresivos» son intercambiables, a veces le dan la misma pastilla a la gente, como antipsicótico y exactamente la misma pastilla, en otras dosis o con otros nombres, como antidepresivos… pero, ¿qué es lo que hacen esas pastillas?, ¿en que consiste la famosa revolución farmacológica que ocurrió en los años 50? Después vamos a ver qué se ha investigado, bajo qué condiciones se ha investigado, bueno, lo que se ha observado es que esas son pastillas que son capaces básicamente de dos clases de efectos:

a) Desconexión muscular: Desconectan el sistema muscular de las ideaciones, del sistema psíquico, por así decirlo, lo desconecta, ¿esto qué significa?, que hay pastillas en las cuales el paciente que cuando las consume puede imaginar un movimiento, puede tratar de hacer un movimiento y, sin embargo, no puede hacerlo. Para decirlo de manera breve, es una desconexión muscular; una desconexión entre la voluntad y la actividad muscular. Noten que si hay un tipo que está eufórico, que está muy violento, si hay un tipo que tiene una actividad muscular muy agitada, se toma una pastilla y el tipo sigue con la actividad mental agitada, pero no puede moverse, y entonces tienen el cuadro típico, el tipo como zombie, se le cae la saliva, sin embargo, interiormente, sigue extremamente angustiado, peor aún, la angustia crece, porque resulta que tiene la voluntad de moverse y no se puede mover.

b) Desconexión afectiva: El otro efecto es que producen desconexión afectiva, es decir, las personas están tratando de imaginar un estado afectivo pero no son capaces de realizarlo, esto es típico en los testimonios: «mire, quiero llorar y no puedo llorar» «me quiero enojar, pero no me resulta estar enojado».

La desconexión afectiva y la desconexión muscular son efectos que se pueden comprobar en el paciente, pero nadie tiene la menor idea de cómo se producen esos efectos: el efecto está, pero la teoría acerca de por qué se producen esos efectos, no está. Es decir, estas pastillas se usan sólo por el resultado, bueno, sepan que nadie tiene idea de por qué la aspirina sirve para el dolor de cabeza, ustedes toman paracetamol y se les quita el dolor de cabeza, la pastilla se justifica por el resultado, pero no hay ninguna teoría que explique por qué el paracetamol alivia el dolor de cabeza, los antipsicóticos, los antidepresivos, mucho menos todavía, nadie tiene la menor idea y sólo se usan porque producen los efectos que producen.

¿Cuál es el tema? El tema es que una vez que uno consume estos fármacos, o tiene inhibiciones de movimiento, la gente queda tranquila, la familia queda tranquila, por lo tanto, porque el tipo ya no le está pegando a la mamá o quebrando vidrios, o tiene inhibiciones emotivas, entonces uno quiere tirarse por la ventana, pero no le resulta porque no logra convertir eso en ánimo. Bueno, hay pastillas y los psiquiatras se enorgullecen de eso y las empresas farmacéuticas también, hay pastillas que se absorben, el cuerpo las absorbe rápidamente y entonces ustedes consumen un gramo de ritalín o una mitad de gramo y a las seis horas lo tiran todo por la orina y entonces la pastilla, el compuesto físico o se absorbe o se asimila o se elimina y entonces, en ese sentido, hay pastillas que son de corta duración. Sin embargo lo que se absorbe, lo que se elimina, lo que se asimila es el compuesto, no el efecto, entonces hay pastillas que siguen teniendo el efecto por decirlo así, inercial y el desorden químico que produce en el cerebro sigue estando presente cuando la pastilla ya no está presente, entonces, ojo cuando le digan «no, es que esta pastilla te va a durar seis horas», la pastilla dura seis horas, pero nada garantiza que el efecto dure seis horas, peor aun , lo que ocurre como decía al principio, es que cuando el efecto pasa, el sistema nervioso tiende a recuperar el estado en que estaba y eso, independientemente de la pastilla ahora, tiene efectos. Los efectos más comunes, los más reportados, que se saben a través de testimonios de la gente que consume no más, que son millones y millones de personas, los efectos son dolores de cabeza, el insomnio, muy típico, nadie sabe por qué, la sequedad en la boca, trastornos digestivos, diarrea, hay gente que queda «trancada» mas o menos aleatorio, pero también hay efectos psicológicos hay gente que se siente mal, nadie tiene idea de por qué se siente mal, pero esos son efectos reportados, en lo que se llaman investigación epidemiológicas. En resumen, las pastillas producen un efecto de desconexión, en principio, pero después producen efectos que pueden ser atribuidos a un cuadro psicológico. Entonces cuál es el razonamiento de un psiquiatra a uno le dan una pastilla, uno se siente bien, cuando se siente bien deja de tomarse la pastilla y cuando deja de tomarse la pastilla se siente horriblemente mal , pero no por el cuadro que tenía, sino por la pastilla, bueno, invariablemente, en esos casos, los psiquiatras interpretan el empeoramiento del cuadro como una emergencia del cuadro psicológico, supuestamente subyacente o anterior, pero nunca le echan la culpa a la pastilla misma, y entonces ocurre el absurdo de que, cuando uno se siente mal, le recetan otra pastilla o le aumentan la dosis de la pastilla que tomaba, eso genera de hecho, dependencia respecto del tratamiento, de hecho, no dependencia de significado psicológico en el sentido clásico, lo que ocurre es que si uno deja de tomarlas se siente muy mal y se siente muy mal por culpa de la pastilla, pero resulta que los psiquiatras interpretan este empeoramiento sistemáticamente porque uno se está sintiendo mal por el problema que tenía.

Los síntomas, esto de sentirse mal cuando uno deja de tomar la pastilla, van empeorando con el tiempo, los síntomas de mejoría, por decirlo así, que producen los antipsicóticos y antidepresivos no son acumulativos y sin embargo los síntomas de empeoramiento sí son acumulativos. ¿Por qué? porque un síntoma de mejoría no es un síntoma de mejoría, es un síntoma de desconexión en el fondo, no arreglan nada. Vamos a ver que, para decirlo e manera más técnica los antipsicóticos y antidepresivos actúan sobre los síntomas, no sobre las causas, peor aún, actúan de tal manera que enmascaran los síntomas, ni siquiera resuelven los síntomas, sino que inhiben la expresión del síntoma. Entonces en la medida en que no resuelvan nada, ni siquiera el síntoma, entonces la mejoría no es acumulativa, pero en la medida en que van desordenando el aparato químico del cerebro, el empeoramiento sí es acumulativo. Esto produce una dificultad a la hora de querer dejar de tomar estas pastillas. Lo que las organizaciones que se han dedicado a este asunto recomiendan, es que si uno está tomando pastillas, como dije la sesión anterior, debería demorarse en dejar las pastillas más o menos el mismo tiempo en que estuvo usándolas. Si uno estuvo tomando antidepresivos por tres meses, debería, como mínimo, reducir la dosis en otros tres meses, reducirla progresivamente. Una política de reducción de dosis tiene un costo, resulta que cuando uno reduce la dosis se siente más mal y entonces ahí una cuestión que hay que advertir es que uno se siente mal por culpa de la pastilla no por culpa de uno, así que el dejar de tomar la pastilla no resuelve el problema que uno tenía antes, pero resuelve el problema que está produciendo la pastilla. Tú querías preguntar algo.

 

Un asistente: Uno de los argumentos en la intervención médica al evitar que aparezcan ciertos síntomas es, por ejemplo, que en un estado psicótico se produce un daño muy superior a cuando la persona está unida a la estructura del sistema nervioso central, por lo tanto, es un argumento válido para ellos evitar que se expresen ciertos síntomas, por ejemplo, un estado psicótico.

 

Profesor: Primero, cómo diagnosticar un estado psicótico es todo un problema. La mayoría de las personas que son diagnosticadas, es una expresión curiosa, fíjense ustedes, en un estado psicótico, no con una afección psicótica, no es que tenga psicosis, está justo en el estado psicótico, bueno la mayor de las personas que son diagnosticadas en un estado psicótico son personas que está indignadas en  extremo y que han reaccionado de manera violenta, entonces se psicologiza la situación, están enojados por razones objetivas, han juntado rabia, han juntado rabia y de repente empiezan a romper todos los vidrios de la casa, entonces en vez de buscar la racionalidad de esta conducta irracional lo que se hace es psicologizar la conducta y atribuirla a un desorden del sistema nervioso, algo, que el mas mínimo examen demuestra que eso viene acumulado por razones contextuales. Entonces, lo primero que hay que dudar es de la noción de estado psicótico, la segunda cuestión es que no hay ninguna manera de correlacionar estados de comportamiento con estados del sistema nervioso, no hay ninguna manera, voy a repetirlo porque esto vamos a desarrollarlo después, no hay ninguna manera de correlacionar estados definidos del sistema nervioso con estados definidos del comportamiento. No es cierto que una conducta psicótica se expresa en la resonancia magnética nuclear con un patrón característico, simplemente no es cierto. Entonces cuando se dice: «los estados psicóticos implican alteraciones más o menos grandes en el sistema nervioso» vemos que no hay evidencia científica de eso y noten que sin evidencia científica se toma esto como premisa y se sacan las consecuencias.

 

Un asistente: Lo mismo que decía usted la semana pasada, ¿Por qué yo debería creerle a usted o creerle a los científicos, o alguna de las dos partes? Porque el argumento que me está dando es como yo pesco un paper y me va a decir si se correlacionan y hay una correlación ¿por qué debería creerle a usted?

Profesor: Bueno, la manera de establecer si esta argumentación que estoy dando es mas o menos razonable o no es venir a un curso de antipsiquiatría [risas] en eso consiste el curso, en responder la pregunta que usted me está haciendo, en dar elementos suficientes para decir que la argumentación antipsiquiátrica es relativamente más verosímil que la argumentación médica

 

El asistente: Verosímil se refiere a que es lógicamente válida, o sea, racional.

 

Profesor: No…la lógica es super inútil para esto y para todo [risas]

 

El asistente: Entonces cómo va a argumentar de forma racional o en forma irracional.

 

Profesor: Entre la razón y la sinrazón hay un amplio espectro que somos todos nosotros, es difícil entender eso para alguien que piensa en dicotomía. No, lo dije la vez pasada y lo voy a repetir ahora, lo que voy a ofrecer como criterio de verosimilitud es un uso defensivo del método científico, voy a usar el método científico no para demostrar algo sino para mostrar que no ha sido demostrado algo. En ese uso defensivo, vamos a verlo, el método científico es super poderoso. Es curioso pero el método científico es super eficiente para mostrar que no se ha demostrado, y al revés, es super ineficiente para demostrar que si se ha demostrado. Ahora, para defender a los ciudadanos basta con la primera operación no más en cambio los psiquiatras, para defender su punto de vista, tendrían que hacer la segunda y no la primera. Por eso es que puedo decir con cierta tranquilidad el argumento, entonces no es en blanco y negro, vamos a tratar de no pintarlo de esa forma. Entonces la lógica de la argumentación es esta: voy a usar el método científico para mostrar que hay ciertas cuestiones que no están demostradas y como no están demostradas no es razonable acogerse a ellas, vamos a ver, por ejemplo, la diferencia que hay entre la probabilidad y el riesgo, aunque la probabilidad de salvarse sea muy grande no vale la pena correr el riesgo, ese es el tipo de argumento que vamos a usar, son argumentos probabilísticos, de estimación y vamos a ver que en esos ejercicios, sobre todo cuando se trata del comportamiento de una persona, son estimaciones como vagas, si usted dice «¿Sabe qué? Esta persona está lado de la ventana ¿se tirará del décimo piso o no?» la estimación no puede ser si o no, no puede ser, y no noten que estoy poniendo el ejemplo extremo porque ese es el ejemplo que nos ponen habitualmente «¿y que pasa si se tira?» no, entre tirarse y no tirarse hay un amplio espacio de negociación y por eso la mayor parte de la gente que está al lado de la ventana y conversa con alguien no se tira o sea, salvar a alguien que está al lado de la ventana es super fácil porque el tipo lo que está haciendo ahí es buscar a alguien que converse con él ¿se entiende? Vamos a ver, forma parte de toda una retórica esto de la amenaza de suicidio, de la amenaza de empeoramiento, de los daños neurológicos irreversibles, etc.

 

¿Cuál es el punto? El punto práctico es este: si están tomando, ustedes, las personas que conocen, los familiares, el vecino, fármacos que afectan el sistema nervioso, no es aconsejable suspender los fármacos. Lo que es razonable es, primero, tomar conciencia de lo que significa tomarlos y segundo, una estrategia de disminución progresiva de consumo, porque hay una cuestión física de por medio y noten que esta disminución progresiva del consumo no tiene sentido si además no están haciendo algún tipo de terapia, aquí hay una alternativa detrás que en algún momento vamos a recomendar de manera super pragmática, es absolutamente inocuo y hace super bien, hacer gimnasia, mucha gente dice «desde que estoy trotando me siento mucho mejor», super sano, lo peor que le puede pasar es que le salgan músculos [risas], hacerse vegetariano, hacerse budista, los budistas meditan, yo no medito, yo soy racionalista, cristiano, occidental pero hay gente que medita y le va super bien, hay gente que cree en el cuerpo astral y esa retórica la sostiene ¿Cuál es la gracia de esa retórica? Que hace muy bien, por un lado, y por otro lado uno no corre ningún riesgo que le haga mal, es un buen negocio, no sé si se entiende, uno calcula costo y beneficio. «Oiga, ¿pero usted se hizo budista para salir de su problema no le parece mucho?» Si pero no me hace mal y en cambio si me hace muy bien, entonces toda clase de… tomen flores de Bach, pastillas de homeopatía, lo más grave que le puede pasar con eso es que le de diabetes porque las pastillas están hechas de azúcar ¿se entiende? Entonces uno, toda clase de terapias alternativas, otro, las terapias psicológicas habladas, partiendo con las cognitivas, en que uno no tiene necesidad de volver a la extrema infancia y contarle a alguien todos los rollos que tenía con el papá, no, una terapia cognitiva, son inocuas y son tremendamente beneficiosas. Ya, por último si ustedes son estudiantes universitarios de capas medias acomodadas y tienen plata, háganse un psicoanálisis, bueno pero hagan psicoterapia primero, no van a entrar a un psicoanálisis lacaniano sólo porque estudian psicología es una tontera, incluso el mas agresivo de los psicoanálisis lacanianos es inocuo, a lo sumo pueden quedar…confundidos [risas] sin embargo, el más mínimo fármaco produce un problema físico, no se si se dan cuenta del orden de gradaciones.

Hay organizaciones, que se llaman así y hay buenas razones que se llamen así, de sobrevivientes de la psiquiatría, y tienen material, lo que quiero es recomendar uno, está en la web y está en castellano, este es un instructivo muy amigable escrito por personas comunes y corrientes para personas comunes y corrientes que se llama «Discontinuación del uso de drogas psiquiátricas: Una guía basada en la reducción del daño»[1], esto está publicado y lo pueden buscar en la red como de The Icarus Proyect[2], lo pusimos en el mail seminario.antipsiquiatria@gmail.com, entonces en PDF está esto, tiene como cuarenta páginas si lo quieren imprimir, está hecho para ser impreso ¿Qué es lo que hicieron ellos? Personas con largo historial de consumo de fármacos, sistematizaron su experiencia de dejar de consumir fármacos, la gracia, insisto, es que está hecho por personas comunes y corrientes que escriben amigablemente para personas comunes y corrientes, o sea, no es una opinión experta a pesar de que está basada en opiniones expertas de muchos psiquiatras y psicólogos que están a la base de lo que hay ahí dice, pero esta es la experiencia de gente que ha vivido esto. Vamos a ir poniendo ahí en el correo otros textos en lo posible en castellano, la mayor parte de la literatura está en inglés pero vamos a hacer lo posible por subir textos en castellano. Ella quería hacer una pregunta y él también.

 

Una asistente: Quería preguntar por la autoridad que tiene el paciente en el tratamiento psiquiátrico   cuando desea empezar a bajar las dosis de la pastilla, porque, por ejemplo, si le dicen ya durante un año vas a tener que estar tomando pastillas aunque te empieces a sentir bien de ánimo vas a tener que seguirlas tomando, no sé, entonces, ¿Qué autoridad tiene el paciente para decir que quiere dejar de tomar las pastillas y decir indícame cómo?

 

Profesor: Una cosa que es muy notable es la irresponsabilidad del gremio psiquiátrico, es que los psiquiatras nunca hacen un programa de dejar de tomar las pastillas, hacen un programa de tomar pastillas pero no hacen una degradación para dejar de tomarlas. Es como si los psiquiatras mismos no hubieran asumido la conciencia de este problema que estoy explicando. Otra cuestión que es bien típica de irresponsabilidad psiquiátrica es que médicos no psiquiatras recetan fármacos psiquiátricos, típico los obstetras que les da fármacos antidepresivos a las embarazadas, es una cuestión super común, darle antidepresivo a jóvenes embarazadas de tercero medio que está esperando guagua y tiene feroz presión psicológica sobre ellas entonces tiene todo tipo de desordenes de comportamiento entonces el obstetra que la atiende le da antidepresivos y noten que hay, en eso si que hay evidencia confiable, empírica, de los daños que los antidepresivos producen sobre la gestación del feto, sin embargo, un profesional no psiquiatra recomienda ese tipo de cosas. Ahora, ¿qué es lo que hay que hacer al respecto? Yo creo que ni la medicamentación ni el dejar de medicarse debieran de recetarse por alguien que no sea médico, uno tiene que ir al psiquiatra a pedirle un programa de descontaminación, él tiene que recetarlo, no tiene que recetárselo uno, ni un amigo, ni el profesor de antipsiquiatría, uno tiene que ir al psiquiatra y decirle «sabe que quiero dejar de tomar pastillas, dígame cómo» y si el psiquiatra dice «no, te va a hacer mal, te va a hacer mal» entonces lo que uno tiene que hacer es cambiarse de psiquiatra y buscar de psiquiatra en psiquiatra hasta que haya alguien razonable hasta que haya alguien que diga «si en realidad, mira mejor hazte un psicoanálisis» [risas] El tema es: no dejes de tomar las pastillas por tu cuenta, «mira yo decidí tomar media pastilla menos cada semana» no, hágalo bajo receta, es un problema médico. Ahora, el psiquiatra produjo un problema médico, debería ser un médico el que nos saque de ese problema, lo que pasa es que hay que buscar un médico que esté dispuesto a hacer un programa como ese, y ahí es difícil, encontrar psiquiatras que tengan conciencia del problema, pero ese es el camino. No es adecuado, en calidad de psicólogos o de profesores de antipsiquiatría, empezemos a recetar cuestiones que tienen que ver con medicamentos, no debería ser. Entonces, lo que si podemos hacer es conversar con la gente para que tome la iniciativa de hacer eso a través de un psiquiatra, buscar psiquiatras hasta encontrar uno que este dispuesto a compartir esa estrategia,  por decirlo así.

 

La asistente: ¿Entonces las pastillas de por si no tienen un tiempo mínimo para ser tomadas?

 

Profesor: Yo tengo que argumentar largamente sobre eso, pero lo que puedo decir ahora es que las pastillas se administran exactamente al azar. Lo que le puede pasar a una persona tomando antidepresivos es impredecible, hasta se puede mejorar [risas] Digo esto porque la variabilidad de las respuestas a estos contaminantes pueden ser enormes, enormes, hay gente que no le pasa nada, hay gente que deja de tomar de un día para otro y se siente mejor que antes. Entonces lo que vamos a argumentar es que incluso la probabilidad de mejorarse no compensa el riesgo, en que lo que podría pasar y las ventajas que usted podría obtener, el riesgo no queda compensado. Es importante porque lo que estoy diciendo no es que los antidepresivos  hagan daño, lo que estoy diciendo es que los efectos son impredecibles, lo que estoy diciendo es que la probabilidad de mejorarse no compensa el riesgo que uno corre y hay muchas cosas que yo podría hacer, sin correr ese riesgo, y por otro lado estoy diciendo que no hay urgencias psiquiátricas. El quería hacer una pregunta.

 

Un asistente: No es una pregunta es una acotación. Yo trabajo en una farmacia, soy vendedor en una farmacia, despacho fármacos todos los días, he visto de todo, hay gente que se llega comiendo las uñas con una urgencia psiquiátrica como dice usted, tengo al lado un centro médico para capas medias, he visto de todo, el tratamiento psiquiátrico se está haciendo por un mes, la gente no lo termina, también por falta de regulación o no sé como definirlo, quien receta esos medicamentos hoy en día, usted dijo obstetras, yo he visto hasta veterinarios ofreciendo alprazolam, todos los días hay gente que llega a comprar y en la farmacia a uno le van a decir siempre que no hay porque es un problema despachar un medicamento con receta porque la mayoría de esas recetas son falsas.

 

Profesor: Vamos a argumentar en ese sentido, porque en realidad lo que está detrás del consumo de fármacos es un negocio, y es un negocio millonario, vamos a poner unos gráficos para que veamos las ganancias, sin embargo, el que sea un negocio no es el principal argumento, el principal argumento es que no sirven y hay que argumentar en ese sentido, ahora, por otro lado, el que sea un negocio no es un argumento menor, porque se induce el consumo de fármacos, noten que hay un lobby de las empresas farmacéuticas para introducir consumo de fármacos en situaciones no psiquiátricas, por ejemplo, a los presos en el centro de detención cuando los llevan a declarar ante el juez, los tipos aprovechan de arrancarse porque ese es el momento en que menos lo vigilan, y bueno para que no se arranquen les dan antidepresivos, no se si se fijan, un tipo que no tiene ningún diagnostico psiquiátrico y se le aplican fármacos porque operan como desconectores musculares y entonces aunque el tipo quiera arrancarse no logra pararse de la silla, noten que esto es un atentado contra los derechos procesales, noten que hay derechos procesales, penales y garantías carcelarias, bueno a un tipo que va a enfrentarse a un juez y que va bajo la acción de un fármaco, no está deliberando, no está velando por sus propios intereses porque está alterado sin embargo es una práctica común.

 

Un asistente: ¿Cual es la diferencia entre la dependencia con un fármaco psiquiátrico y cualquier droga ilícita?

 

Profesor: Hay gente que ha argumentado de esta manera, lo que se hace es reemplazar drogas ilegales por drogas legales, de hecho, es una política oficial del gobierno, se abordan situaciones de consumo de pasta base reemplazando la pasta base por drogas psiquiátricas, la idea es que vayan consumiendo cada vez menos, lo que se observa en la práctica, es que consumen de manera estable, entonces lo convierten en adicto a otra droga. Es un problema mercantil, es una irregularidad. Lo que a nosotros nos interesa argumentar más es en el contenido, o más bien, lo que nos interesa no es el abuso psiquiátrico, todos podrían criticar el abuso, lo que nos interesa es discutir la psiquiatría oficial, la que se supone que no es un abuso, esa es la que hay que criticar, si ésta última no funciona entonces el abuso queda mucho más escandaloso, esa es la estrategia argumental. Sobre este punto preguntas, es un punto práctico digamos. Voy a volver a este asunto cuando volvamos en el curso del seminario a los fármacos, los tipos y sus usos. ¿Que es lo que hay que hacer?, lo que hay que hacer es mostrar, en la línea argumental que definimos la primera sesión, mostrar que las alteraciones del comportamiento no son enfermedades, o mas precisamente, mostrar que no se puede mostrar que una alteración del comportamiento es una enfermedad, es decir, que las alteraciones del comportamiento no cumplen, con lo que se supone medicamente que es una enfermedad. Para eso, lo que tenemos que hacer es una historia de la enfermedad, de qué se han enfermado los seres humanos, sin embargo, hay deberes patrióticos mucho mas urgentes que eso y entonces los invito a que nos sumemos todos al gran paro nacional que empieza ahora y que digamos estas cosas más eruditas la próxima semana [aplausos].


[1] En: http://theicarusproject.net/downloads/GuiaReducciondelDanoDiscontinuaciondeDrogasPsiquiatricas1EdOnline.pdf [Nota de Primera Vocal: nosotrxs no hemos subido este texto a  la web porque la traducción tiene numerosos errores y hace que algunas partes lleguen a ser difícilmente entendibles]

[2] Sitio web: http://theicarusproject.net/

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