El Marco de Poder, Amenaza y Significado

El Marco Poder, Amenaza y Significado —Marco PAS— es una publicación que ha surgido de la iniciativa de la División de Psicología Clínica del Colegio de Psicología Británico. Para su elaboración ha contado con psicólogos, sociólogos, trabajadores sociales, psiquiatras, usuarios de servicios y otros, además de otros técnicos de los campos de servicios sociales (menores, discapacidad, etc.), salud, educación, trabajo y justicia. Puede aplicarse al campo de la salud mental, pero también al de servicios sociales, asistencia judicial y forense, servicios educativos, etc.

Al final de esta entrada se puede acceder al documento traducido al castellano (en una versión resumida). Como siempre, invitamos a nuestros lectores y lectoras a desbrozar y valerse de todo aquello que les resulte útil.

En cualquier caso, el hecho de que desde un contexto institucional se busquen maneras de encarar el sufrimiento psíquico fuera de los grises parámetros de los diagnósticos ya nos parece algo digno de destacar. Al parecer, en la salud pública británica hay un mayor movimiento crítico que en nuestro territorio (o dicho movimiento posee más recursos)… ya hace algún tiempo nos sorprendieron gratamente con un texto sobre la psicosis.

Los principios centrales del marco del Marco PAS

El marco de Poder Amenaza y Significado —Marco PAS— presenta una  perspectiva nueva acerca de las razones por las que a veces las personas experimentan una amplia gama de formas de sufrimiento, confusión, miedo, desesperanza y comportamiento perturbador. Es una alternativa a los modelos más tradicionales fundamentados en los diagnósticos psiquiátricos actuales.

Ha sido creado junto a usuarios de los servicios y puede aplicarse no sólo a las personas que se atienden en los servicios de salud mental o en los de justicia, sino también a cada uno de nosotros.

El Marco PAS resume e integra una gran cantidad de evidencias sobre el papel de los distintos tipos de poder en la vida de las personas; los tipos de amenaza y adversidades que el mal uso del poder ocasiona; y los modos en los que los humanos hemos aprendido a responder ante las amenazas. En la práctica tradicional de salud mental, estas respuestas a las amenazas y a las adversidades son las que se denominan «síntomas».

El Marco explica cómo solemos dar sentido a las experiencias difíciles y cómo los discursos sociales, de forma global, pueden aumentar los sentimientos de vergüenza, aislamiento, miedo y culpa.

Los aspectos centrales del Marco se pueden resumir en estas preguntas, que se pueden dirigir a las personas, familias u otros grupos sociales:

  • «¿Qué te ha ocurrido?» (¿Cómo actúa el Poder en tu vida?)
  • «¿Cómo te ha afectado?» (¿Qué tipo de Amenazas representan?)
  • «¿Qué sentido le has dado?» (¿Que Significado tienen en ti esas situaciones y experiencias?)
  • «¿Qué has tenido que hacer para sobrevivir?» (¿Qué tipo de Respuestas a las Amenazas estás utilizando?)

Se añaden las dos preguntas siguientes como ayuda para pensar en las habilidades y recursos que las personas podrían tener, y cómo se pueden integrar todas estas cuestiones y respuestas en una narrativa personal:

  • «¿Cuáles son tus fortalezas?» (¿Qué acceso tienes a recursos de poder?)
  • «¿Cuál es tu historia» (¿Cómo se integra todo eso?

Sobre el resentimiento / el rencor / la envidia; de Christian Ferrer

Christian Ferrer (1960) es un sociólogo y ensayista argentino, se define como anarquista y buena parte de sus reflexiones se centran en la filosofía de la técnica. Ha publicado, entre otros, los siguientes libros: El Entramado. El apuntalamiento técnico del mundo (2012), El mal de ojo: crítica de la violencia técnica (2000), Cabezas de tormenta: ensayos sobre lo ingobernable (2004) y El lenguaje libertario: antología del pensamiento anarquista contemporáneo (2005).

No es alguien que se haya centrado en cuestiones de salud mental, pero pensar sobre la condición humana siempre acarrea hablar del sufrimiento psíquico, de su naturaleza y de sus desmanes. La locura no es patrimonio de nadie. Ni siquiera de aquellos que hemos sido designados oficialmente locos por las instituciones sociales pertinentes. La posibilidad de romperse es una contingencia humana. Por eso mismo, parece lógico que pensar lo que nos sucede desde la mayor cantidad de ángulos posibles puede ser enriquecedor. No solo desde el supuesto saber especializado y no solo desde el testimonio en primera persona, sino desde la literatura, la filosofía, los saberes populares, la conversación entre iguales, etc.

En este pequeño fragmento audiovisual se habla del resentimiento, la obsesión, la impotencia y la crueldad. Según Ferrer, para tener una vida rica hay que purgarse el resentimiento. Nosotros añadimos que apostar por esa vida supone afirmar la voluntad de salir del canibalismo social en el que estamos inmersos, es decir, implica una decisión ética y política. Una apertura hacia un tiempo y un lugar donde la vida sea menos mala, y por tanto, el sufrimiento psíquico sea menor.

Hay que limpiarse…

“Mejor no hablemos de política”. Sobre cómo la psicología puede apoyar la injusticia; de Javier Erro Pérez

Introducción

Empezaremos con un ejemplo. En 1971, B. F. Skinner publicó su libro Más allá de la libertad y la dignidad (1). En esta obra, el autor sintetiza su filosofía que, a grandes rasgos, se podría resumir en que las intenciones de lograr una mayor libertad y dignidad para las sociedades humanas son ilusorias en tanto el ser humano no se guía por impulsos internos, sino por las circunstancias ambientales de las situaciones en las que se encuentra. La libertad y la dignidad no significan nada, dentro de este sistema de pensamiento, por lo que hay que dejar de considerar que el ser humano puede mejorar persiguiéndolas. Así, una persona no ayuda a otra por una cuestión de bondad, sino por los refuerzos positivos o negativos que después recibirá por parte de sus iguales al haber realizado una buena acción.

El autor plantea que estamos tratando de construir un mundo que confía en términos abstractos como “bondad”, “libertad” o “dignidad”, cuando lo que en realidad nos deberíamos plantear es cómo construir un ambiente perfectamente estudiado que haga que actuar bien sea la única opción. Para confeccionar este mundo habría que basarse en el conductismo, a pesar de que, como él mismo reconoce, esta disciplina todavía no está lo suficientemente avanzada para cumplir tal cometido. La idea esencial, en un futuro, sería dejar en manos de la ciencia de la conducta el manejo ambiental de la vida humana, el control de lo social y lo individual. O lo que es lo mismo, controlarlo todo.

Skinner siempre quiso ser escritor, carrera que abandonó al percatarse de sus escasas habilidades para la literatura. Sin embargo, en 1948 (curiosamente 23 años antes de la obra que acabamos de comentar) publicó su única novela, Walden Dos (2), en la que describe cómo sería esta sociedad de un modo literario.

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